Construcción
Depurando detalles. Falta para nuestra inaguración:
01/11/2025 12:00 AM

Tres segundos más

Esta historia la leí el otro día en el libro Protocolos de Riqueza de mi buen amigo Borja Muñoz y su socio Javier Simó.

Elon Musk, el hombre más rico del mundo, estuvo a punto de arruinarse con SpaceX.

Ya sabes, su compañía revolucionaria que ha conseguido reutilizar cohetes espaciales, abriendo con ello una nueva era en la economía espacial.

Todo lo que hemos leído acerca de la exploración espacial, la conquista de Marte o las infinitas posibilidades para la inteligencia artificial en el espacio….estuvieron a punto de no existir.

Los tres primeros lanzamientos de SpaceX fracasaron.

Y cada uno suponía pérdidas multimillonarias a la compañía financiada en ese momento en gran medida por el propio Elon Musk.

Elon Musk ya era inmensamente rico entonces.

Pero no tanto como para seguir fallando indefinidamente.

El tercero intento estuvo muy cerca.

Casi.

Las modificaciones realizadas funcionaron bien pero las dos etapas del cohete se separaron demasiado pronto.

Los gases residuales acumulados entraron en contacto y…..boom.

Vuelta empezar.

Así que Musk decidió un pequeño cambio.

Tres segundos.

Eso es lo único que cambió.

Esperar tres segundos más antes de separar los componentes.

Nada más.

Sólo tres segundos más de margen.

Bingo.

Esta vez a la cuarta fue la vencida, el Falcon 1 despegó el 28 de septiembre de 2008 alcanzando la órbita y volviendo de una pieza.

El resto es historia reciente que aún se está escribiendo.

Muchas veces nos obcecamos en hacer grandes cambios en nuestra vida.

Lo queremos todo y lo queremos ya.

Así que de la noche a la mañana nos volvemos locos con mil cambios, buenos propósitos y promesas autoimpuestas.

Muchas, sino todas, se irán quedando por el camino más pronto que tarde.

De hecho, mucho más pronto que tarde.

No hace falta caer en todas las modas que aparezcan.

No hace falta ultramotivarse y cambiar tus hábitos de la noche a la mañana.

No solo no hace falta sino que muy probablemente, no funcioanrá.

A veces sólo necesitas hacer pequeños cambios.

Pequeñas mejoras que sean sostenibles.

Que nazcan de la convicción de que son lo mejor en tu caso.

Con tus circunstancias.

Con tus particularidades.

Levantarte 15 minutos antes.

Hacer 10 minutos más de ejercicio al día.

Comer un poco menos cada vez.

Meterse en la cama un poco antes.

O estudiar un rato más que el día anterior.

Y repetir.

Todos los días,

Todas las semanas.

Todos los meses.

Al principio no verás cambios.

Es muy probable que te entren dudas.

Pero si lo mantienes durante el tiempo suficiente….

descubrirás que, a veces, tres segundos es lo que separa

el fracaso del éxito.

Te leo.

Iñaki Arcocha
iarcocha@iacapital.ch

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